de salud o esté enferma la gallina. Es un fenómeno totalmente natural.
Los huevos que compras en el supermercado, antes de poder consumirlos, son seleccionados, inspeccionados, etiquetados y envasados antes de su llegada al punto de venta. Durante la inspección, siempre se revisa el interior del huevo con una máquina especial capacitada para dicha tarea.
El aparato permite entrever lo que hay dentro de cada huevo. Los que tengan manchas de sangre muy grandes, son detectados automáticamente por la máquina y se retiran. Sin embargo, hay algunos puntos demasiados pequeños